La belleza de los finales

El pato, la muerte y el tulipán

A mí no me gusta hablar de la muerte. Creo que si no la menciono no existe y así reduzco las posibilidades de que alguien que amo tenga que pasar por ese proceso, esa transformación. Pero la realidad es que de una sola cosa tenemos certeza: nuestro paso por este mundo es finito.
Wolf Erlbruch, el escritor e ilustrador de este libro extraordinario, decidió abordar el tema de la muerte desde una perspectiva que no suele ser común. En este libro, la muerte es luminosa, dulce, sencilla, hasta simpática. Todas las veces que hojeé este libro terminé con una sensación de calma inmensa.

Hay un diálogo que creo que resume muy bien la búsqueda de toda la obra. El pato le hace la siguiente pregunta:
— ¿Ya vienes a buscarme?
— He estado cerca de ti desde el día en que naciste… por si acaso.
Entender que la muerte es parte de la vida y que son dos caras de la misma moneda te hace poner en perspectiva todo lo que sí podemos hacer mientras las decisiones nos pertenecen. Este libro te deja muchas más preguntas que respuestas y precisamente por eso es una joya para volver una y otra vez.
Aprender a marchitar

Cada vez que leo a Mariana Matija, activista por el cuidado de la tierra, me quedo largo rato reflexionando. Y este texto en particular me pareció clave para pensar los procesos que se cierran desde otro lugar:
Uno de los temas que más me han interesado en estos últimos años ha sido precisamente el de aprender a reconocer la belleza y el valor de marchitar. Que es lo mismo que decir: aprender a reconocer la belleza y el valor de que exista la muerte. Que es lo mismo que decir: aprender a reconocer la belleza y el valor de que una cosa pueda transformarse en otras cosas.
Y en mi caso, estas palabras resonaron con fuerza porque pude ver como a lo largo de mi vida fue necesario dejar marchitar ciertas versiones de mí misma a medida que crecía. Nos pasa a todos, pero muchas veces es fácil caer en la trampa de pensar que somos los mismos siempre.
P.D.: El copyright de la imagen también es de Mariana. Bellísima, como todo lo que hace.
Herman Brown is Feeling Down

No te dejes engañar por estos trazos infantiles: este corto de Daniel Castro, múltiples veces premiado, aborda la ansiedad de una manera magistral. Luego de pasar un período complejo, Dan decidió plasmarlo en esta pieza:
Fue algo tan poderoso y abrumador que realmente no podía pensar en otra cosa y me encontré a mí mismo enfadado por estar nervioso, lo cual se vuelve una terrible espiral en la que te encuentras. Decidí que quería capturar vagamente ese sentimiento: como algo relativamente pequeño puede convertirse repentinamente en algo que lo abarca todo y se apodera por completo del mundo por un momento.
Yo padezco de episodios de ansiedad que muchas veces me impiden llevar a cabo mi vida de la manera que me gustaría. No es la primera vez que hablo de esto en el newsletter, y siento que poder decirlo en voz alta le quita un poco del halo de vergüenza de charlar sobre la salud mental. Y esta pieza refleja lo que nos sucede a muchos: no sabemos en qué momento, ni cómo ni por qué, de repente una nube celeste nos hace hacer cortocircuito.
Pero también sabemos que podemos hacer cosas para que esa nube se vuelva manejable y que no estamos solos, hay muchas nubes más escondidas detrás de tantos sombreros.
En qué ando
Leyendo
No estoy leyendo nada en particular. Pero muy, muy en breve, arranco con Claus y Lucas de Agota Kristof. Escuchar a Axel hablar tan bien de un libro hizo su efecto.
Escuchando
Radio Ambulante. Si mis queridos. ¡Volvió el mejor podcast en español sobre la faz de esta tierra! ¡Volvió la razón de que mis martes sean más lindos! Y el primer episodio es sencillamente es-pec-ta-cu-lar.
Viendo
Six Feet Under. Bueno, se ve que la cosa viene muy vinculada a la muerte últimamente, ¿no? Pero es que empezamos esta serie con Axel por una recomendación ferviente de Nico Alonso y se está poniendo cada vez mejor.
Hasta la próxima
Hola ¿cómo estás? Esta edición tendría que haber salido la semana pasada, pero tuve un par de días muy intensos y necesitaba tiempo para bajar a palabras todo lo que me estaba sucediendo.
En las últimas semanas me tocó tomar una de las decisiones más complejas de mi vida adulta: decidí dejar un trabajo súper estable en una de las empresas más grandes de Latam para poder bajar unos cambios. Sí, como lo leíste: decidí renunciar a mi puesto como diseñadora UX en Mercado Libre para regalarme a mi misma el tiempo de entender cuál es el tipo de trabajo que puedo realizar de manera sostenible en el tiempo, amable con mi versión particular de abordar las cosas. Me llevo mil aprendizajes en la mochila y estoy agradecidísima de haber conocido a mucha gente preciosa. Varios de ellos se convirtieron en amigues, ¿qué más podría pedir de un trabajo?
La verdad es que nunca tomé una decisión así. Siempre supe cuál era mi próximo paso. Pero cuando la nube de la ansiedad se apodera de tu día a día, se hace muy difícil diferenciar lo esencial de lo irrelevante. Así que junté coraje y decidí dar el paso hacia el vacío. Ahora toca tener unas largas semanas de reflexión y cosas lindas: volver a leer, a pintar, a diseñar desde otro lugar. También toca hacer el duelo de esta versión de mí misma, ver qué resulta de este proceso de transformación. Seguro te pongo al tanto de cómo me resulta.
Gracias por leer, gracias por acompañarme. Para mí significa muchísimo.
Maca