Una tormenta corta

Feelings

No sé si notaste que el finde pasado tenías que recibir este mail y no te llegó. Esta vez te quiero contar algo que me hace sentir muy vulnerable (la realidad es que acá somos muy pocos, así que puedo ser sincera). Tuve un par de semanas difíciles de atravesar. ¿Viste cuando te ves venir la tormenta, vas cerrando ventanas pero te das cuenta que quedó alguna abierta y se te moja todo? Bueno, así.
Yo, por momentos, soy una persona con mucha ansiedad. Pero no el tipo de impaciencia que te agarra cuando la cola en el super es muy larga, sino de la otra. La semana pasada tuve momentos en que me fue difícil manejarla, aunque no puedo detectar bien cuáles fueron sus raíces. Mi familia está bien, mi relación con Axel es preciosa y mis amigos son una fuente enorme de amor. En el trabajo estoy genial, hace un par de semanas empezamos a cuidar mejor mi energía para conservarme mejor. Tengo un equipo hermoso con el que puedo ser trasparente y sentirme contenida. Eso es impagable.

Pero a veces, así y todo, no alcanza. Hay ciclos. Y justamente de esos ciclos nos habla Manjit Thapp en Feelings. El libro trata sobre la ansiedad estacional, tomando de referencia el calendario de seis estaciones que se usa en parte de Asia, que incluye la estación de lluvias y divide el verano en dos partes. Manjit nos va mostrando la cotidianidad de una chica que de día ejerce un trabajo convencional y por las noches se dedica a dibujar. Nos enseña cómo su energía cambia con el pasar del tiempo.
Me sentí sumamente identificada. Cuando lo leí al recibirlo y hace media hora, cuando me senté en uno de mis cafés preferidos, me daba el solcito, me comía un budín de limón y amapola y volví a sus páginas. La semana pasada no me imaginaba que esta tormenta pasaría tan rápido, pero eso es lo bueno de contar con ayuda profesional (me siento sumamente privilegiada y afortunada por eso) y con vínculos tan sanos alrededor.

Lo lindo de Feelings es que nos hace ver que vuelve a salir el sol. Y que muchas veces la situación es compartida: el año pospandémico se hizo cortísimo y eterno al mismo tiempo. Estamos todos cansados. Y a veces nos sentimos mal. Y está bien. Yo aprendí a abrazarme, a cuidarme, a respirar hondo y acompañarme en esos ratos que no me entiendo, porque si me culpo o me enojo, es peor. Por eso si te sentís mínimamente identificada o identificado, te abrazo.

Quería trasparentar esto porque las veces que lo leí o lo ví por parte de otros, como en este libro, me hizo sentir menos sola. Me hizo volver a entender que Instagram es un espejo irreal, que todos tenemos días grises, pero podemos aprender a manejarlos de manera que pasen de la mejor manera posible. Que hay que validar nuestras emociones en esos momentos y que hay que hablar de la salud mental sin tanta solemnidad alrededor.
Augurios Silvestres

En Feelings hay muchas referencias a las flores como metáfora de lo que le sucede a la protagonista: flores marchitas, flores en su mejor momento, capullos por florecer. Por todos lados, como me gustan a mí.
Entonces no pude dejar de pensar en Augurios Silvestres, proyectazo hermoso de amigas mías que no pueden ser más talentosas porque no les alcanza el tiempo: Marti Ardissono, Agus Ilari, Lu Perez (que conforman el Colectivo en la Orilla) y en su primera edición también colaboró Sol Fumis.
Los Augurios son dos sets de cartas que combinan ilustración, poesía y un poco de magia (¿porqué no?). Toman como punto de partida plantas del litoral que son consideradas silvestres, incluso maleza. De esas que nadie compra, crecen solas al borde del camino o entre las piedras. Y todo el set de alguna manera puede funcionar a modo de oráculo, porque cada carta tiene una palabra disparadora y unas frases que lo acompañan. Mientras escribo esto, saqué una al azar y me salió el Ojo de Poeta, que dice así: Abro mis brazos al ahora. Exploro, me extiendo y crezco libre. Me invade el deseo de compartir mi poesía con todo lo que me rodea. ¿No es precioso?
Cuando decidí irme de Santa Fe hice una cena con amigues con los que quería celebrar el comienzo de esta nueva etapa y agradecerles con algún detalle. Les regalé una carta a cada uno, al azar. Muchos la conservan y muchos se sintieron profundamente conectados con sus palabras en ese momento. Por eso yo, que no soy tan espiritual, creo en la magia de los proyectos hechos con amor. Como este.

Lentogram

Mariana Matija es una persona que me resulta profundamente interesante. Como ella misma se describe:
Me gusta hacer muchas cosas. Pasé mucho tiempo pensando que eso era un problema —falta de enfoque, de concentración, de «claridad»— pero he ido descubriendo que todas las cosas que me gustan están profundamente conectadas, y que, como pasa en la naturaleza, es la diversidad (y todas las conexiones que ahí surgen) lo que me permite mantener el equilibrio.
El tema principal de sus aportes tiene que ver con cuidar el planeta y en el blog Animal de Isla comparte posts sumamente profundos acerca de todo esto. Pero esta vez me quiero enfocar en otro de sus proyectos: Lentogram. Este es un espacio que ella creó ad hoc después de agobiarse con la red social que todos conocemos. Y me parece sublime, porque su contenido es mucho más pensado y evita la famosa trampa de ansiedad por afano. A mí me pasa que siempre que entro, todos están viviendo una vida mucho más productiva, comiendo mejor, haciendo ejercicio, leyendo, mirando, y el largo etcetera. Me cuesta no compararme. Por eso aplaudo a Mariana por esta iniciativa:
Regálense unos días sin pantallas. La complejidad, la diversidad y la belleza de la vida no caben aquí. De verdad.
En qué ando
Leyendo
Leyendo. Pausa / No eres una lista de tareas pendientes, por Robert Poynton. Más allá de las apps para meditar y los fines de semana, necesitamos un enfoque más sostenible, dice Robert. Estoy de acuerdo. Aprender a distribuir el tiempo y a crear vacío para llenarme de todo lo que me resulta valioso está en mi to-do list, aunque suene contradictorio.
Escuchando
Escuchando. Un compañero del trabajo nos recomienda todos los viernes un disco con su explicación. Es un mensaje que espero ansiosa porque generalmente tienen historias lindas por detrás, y hace un par de semanas nos recomendó Cartola de esta manera:
Este disco en vinil, si bien fue reeditado y es fácil de encontrarlo en Brasil, su versión original de 1974 es recontra dificil de ubicarlo en buen estado y cuando se encuentra el precio es bastante elevado y por supuesto que yo lo tengo en mi colección de vinilo guardado por 7 llaves, la versión original obvio, se trata de es un clasico del samba brasileño y muy característico del samba carioca [...] ¡un genio! A los que no saben, Cartola es el co creador de la escola de samba Mangueira, bastante tradicional escola de samba del carnaval de Rio de Janeiro. Nada mejor que un autentico samba para celebra este sextou, verdad? solo les faltan el bar y la birra, ¿no? pero este es otro tema…
Dan es un genio, y este disco es ahora uno de mis favoritos.
Viendo
Viendo. Este video en loop. Me hace bien al corazón. Mucho bien.
Hasta la próxima
Creo que mucho de lo que iría acá en cualquier edición, lo puse en el primer artículo, así que no me queda mucho por contarte. Además se hizo largo el mail, pero bueno, espero que el sindicato de newsletteros no me regañe, yo tenía mucho para contarte.
Hoy es el tercer aniversario de mi recibida de Licenciada (uno de los días más lindos de mi vida, porque lo comparti a puro abrazo y sonrisa con la gente que amo). Así que un gran abrazo a Javi, que me acompaño en esa aventura hermosa.
Que tengas un domingo, una semana y un resto del año lleno de todo lo que hace bien al corazón. Gracias por acompañarme en esta,
Maca