Ver las sensaciones

Jazz for lunch

Soy una persona que disfruta mucho de la música. La realidad es que sé poco y nada pero no hay sensación más linda que la que te recorre el cuerpo cuando una canción te toca esa fibra y no te aguantás las ganas de mover el cuerpito. Por eso creo que este libro me gustó tanto: siento que puedo ver esas sensaciones. Eugenia Mello, Eumiel para los amigos, es una ilustradora talentosísima que logra transmitir trazo a trazo eso que nos pasa cuando la música se vuelve una experiencia inolvidable.
Jazz for lunch es una historia donde los sonidos, los colores, los sabores y los olores se entremezclan. Me hizo pensar mucho en las capacidades de las personas con sinestesia, quienes experimentan de forma automática e involuntaria la activación de una vía sensorial adicional a la tradicional: por ejemplo, pueden ver un color cuando escuchan una nota musical, o pueden sentir literalmente el "sabor" de las palabras.
En este libro Nina decide cocinar al ritmo del jazz para darle un recuerdo inolvidable a su sobrina y eso se ve incluso en la materialización de las palabras. En el libro se puede ver la intervención de letterings preciosos a cargo de Yani&Guille.
Quiero terminar con una mención especial a la dulzura enorme de Eumiel. Por favor, vean este video en el que habla de su proceso, de lo que la inspira y qué la conmueve.

La Maravillosa Calle Bolton

Hablando de música y de experiencias compartidas con amor cuando somos niños, recordé este emprendimiento hermoso que hace juguetes con historias: La Maravillosa Calle Bolton.
Por un lado, hablemos de su branding: qué cosa preciosa. A mi dame esos colores y esas tipografías y ese universo gráfico y te compro cualquier cosa.
Por otro lado, de sus cajas musicales. No sé vos, pero mi infancia tuvo como soundtrack a María Elena Walsh. Mi abuela me regalaba sus casettes y yo los rompía de tanto usarlos. Así que estas cajas ilustradas tan bellas me llegan al corazón, me producen una nostalgia enorme. Quién pudiera ser niño para escuchar La Reina Batata por primera vez.
Siempre aprendiendo

Hace un par de semanas decidí regalarme un par de mañanas aprendiendo con Cari Bay. El curso decía ser sobre Procreate y eso al comienzo me generó dudas porque al programa lo conocía bastante. Pero la realidad es que fueron las horas más lindas de esa semana, Cari fue súper generosa y nos contó todo su proceso de trabajo, sus tips & tricks y nos contó de los momentos en que se le plantean dudas o no sabe cómo resolver algo. Eso es oro, y Cari nos lo regaló con una sonrisa enorme de por medio.
La capacidad de mostrarnos vulnerables y de mostrar al mundo que no la tenemos súper clara en absolutamente todo, que todos somos aprendices y que lo importante es poder desarrollar la capacidad de desapego y de disfrute vale un montón. Yo por mi parte, desterre la idea de pensar que un curso puede no ser para mí sólo por su título. Siempre se aprende.
La ilustración de esta semana la hice con los aprendizajes de esos días y estoy muy contenta del resultado, pero sobre todo del proceso.
En qué ando
Leyendo
Una familia bajo la nieve de Monica Zwaig. Un libro cortito pero contundente al cual llegué gracias al newsletter Pantano (que también se los recomiendo muchísimo). Trata sobre una familia de exiliados de la dictadura y es una hermosa novela francesa escrita en argentino.
Escuchando
Joy Oladokun, su Tiny Desk. Me encanta la manera en que estas canciones me dan tranquilidad y me relajan. Gracias a Tiny por acercarme a artistas que de otra manera no llegaría nunca.
Viendo
Foundation. Es una serie basada en los libros de Isaac Asimov. Te juro que no puedo creer la cantidad de detalle de todo: vestuarios, locaciones, escenas. Hermosa.
Hasta la próxima
Estoy feliz: aprovechamos el finde largo para venir a visitar a mis amigos de Santa Fe. Yo estudié en esta ciudad hermosa y tener la posibilidad de volver a abrazar a gente que quiero tanto después de unos cuantos meses se siente precioso. Venir a pasar el finde acá es un regalo enorme por parte de Axel (quien me dio la idea) así que no podría pedir más.
Por lo pronto estoy comiendo mucho y disfrutando de los libros de mi amiga Eugenia (nos presto su casa y quiero saquear la biblioteca pero shhh).
Espero que les haya gustado esta edición. Cualquier sugerencia, comentario, o lo que fuere, más que bienvenido. Me pueden contestar este mismo mail o escribir por Instagram. También pueden reenviar este mail a esa persona que saben que puede llegar a disfrutar de una mañana de domingo llena de ilustraciones.
Desde ya les agradezco todas sus palabras hermosas, la verdad que encontrar un mail o un mensaje totalmente inesperado con tantos deseos lindos, me alegra el día.
Gracias por acompañarme en esta aventura,
Maca